El Día de Buddha (Vesak)

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En este día se conmemoran tres eventos importantes en la vida del Buddha: su nacimiento, iluminación y muerte. De acuerdo con los textos palis que registran las enseñanzas del Buddhismo Theravada, estos tres eventos ocurrieron en un mismo día, el día de luna llena del segundo mes lunar llamado vesākha y que corresponde con abril-mayo de nuestro calendario. Es por esta razón que en la actualidad el día del Buddha se denomina Vesak.

No obstante que el buddhismo es una de las religiones más antiguas de la humanidad, con una historia de más de 2500 años, su aparición y desarrollo en Occidente es relativamente reciente – un fenómeno que comienza a partir del siglo XIX y tiene un rápido desarrollo en las últimas décadas del siglo XX. Cierto es que ya en el Canon Pali, el mismo Buddha hace referencia a los griegos[1] con su diferente sistema de clases sociales; que en el Milinda Pañha  (Las Preguntas del Rey Milinda), importante obra escrita en pali que data de comienzos de esta era, se registra un notable intercambio entre el rey griego Menandro y el bhikkhu Nagasena; y también que es posible que haya habido cierta influencia del buddhismo en el monasticismo cristiano. No obstante todo esto, tendrían que pasar mucho más de dos milenios para que el buddhismo se empiece a conocer, apreciar y practicar en Occidente. En la actualidad aun en México es posible encontrar grupos que representan a todas las grandes ramas del buddhismo.

En reconocimiento de esta sostenida y benéfica influencia sobre millones de personas en muchos lugares del mundo, por su filosofía de paz y de respeto, y cuando el buddhismo está comenzando a tener una influencia cada vez más creciente en Occidente, la Organización de las Naciones Unidas (ONU) reconoce oficialmente el Día de Buddha (Vesak) en una resolución aprobada por unanimidad por la Asamblea General en diciembre de 1999. El reconocimiento internacional de Vesak por la ONU ha sido descrito por la prensa internacional como “… (es) algo muy apropiado que una organización (como la ONU) cuya principal preocupación es la paz en el mundo haya decidido observar Vesak como uno de los días sagrados del año. La conmemoración de Vesak dentro de las instalaciones de la ONU a partir del 15 de mayo (2000) es la primera para una religión. En diciembre pasado (1999), en lo que ha sido descrito como una decisión que ha sentado precedentes, los 188 miembros de la Asamblea General decidieron reconocer a Vesak internacionalmente, y en particular en la oficina central de la ONU (en Nueva York) y en sus oficinas en el extranjero.”[2]

La primera celebración internacional de Vesak en la ONU tuvo lugar el 15 de mayo de 2000 en la oficina central de la ONU en Nueva York. En esta celebración que duró cinco horas participaron dignatarios visitantes de todo el mundo, representantes de las diferentes ramas del buddhismo, e incluyó palabras de los embajadores de Sri Lanka y Tailandia y un discurso de apertura por monje Theravada Bhikkhu Bodhi. Según el Venerable Bhikkhu Bodhi, “La personalidad sublime del Buddha ha dado nacimiento a toda una civilización guiada por elevados ideales tanto éticos como humanitarios, a una tradición espiritual vibrante que ha ennoblecido las vidas de millones con la visión de los potenciales humanos más elevados. Su atractiva figura es la pieza central de logros magníficos en todas las artes -literatura, pintura, escultura y arquitectura”. Y al finalizar su discurso dice: “Al entrar en el nuevo milenio, la enseñanza del Buddha provee para todos nosotros, independientemente de nuestras convicciones religiosas, la guía que necesitamos para hacer de nuestro mundo un lugar más pacífico y agradable en el cual podamos vivir”.[3]

Por lo tanto, considerando lo anteriormente mencionado, es apropiado y oportuno explicar en este artículo estos tres eventos importantes en la vida del Buddha, los lugares asociados con los mismos y también su significación para nosotros hoy en día.

NACIMIENTO

El Buddha nace en el día de luna llena del mes de vesākha en el año 623 antes de la era común (A.E.C) de acuerdo con los cálculos de la tradición buddhista. Los estudiosos contemporáneos ubican su nacimiento alrededor de 566 A.E.C, aunque tampoco hay unanimidad en esta cronología.[4] Nació en Lumbini, cerca de Kapilavatthu, actualmente en el Reino de Nepal cerca de la frontera con la India. Su padre era el rey de los Sākyas, Suddhodana, y su madre la reina Māyā.

El nombre que le fue dado pocos días después de su nacimiento fue Siddhattha Gotama. “Siddhattha” que significa deseo cumplido era su nombre propio y Gotama el nombre de familia o apellido. Él no nació como Buddha sino que recibió este nombre después de su iluminación.

A partir del Nidāna-kathā,[5] la exposición introductoria del comentario de las historias de las vidas anteriores del Buddha (Jātaka-Atthakathā), obra atribuida al Venerable Buddhaghosa y compuesta en el siglo V de esta era a partir un material muy antiguo que tiene su origen en la época del Buddha, es posible reconstruir un biografía del Buddha incluyendo los eventos que ocurrieron antes de la concepción del Bodhisatta. También en el Canon Pali se encuentran vívidas descripciones por parte del mismo Buddha de algunos de estos eventos, por ejemplo en el Mahāparinibbāna Sutta,[6] se describen incidentes que se extienden desde meses antes hasta después de la muerte del Buddha. Este artículo está basado en estas fuentes.

Antes de su concepción en el vientre de la reina Māyā, el Bodhisatta era un deva (divinidad) en el plano Tusita. Un Bodhisatta es un ser destinado a convertirse en Buddha. Es alguien que ha realizado la aspiración de convertirse en Buddha en la presencia de un Buddha viviente y a partir de entonces ha comenzado a desarrollar una serie de virtudes fundamentales denominadas en pali “pāramī”, perfecciones. Las virtudes que el Bodhisatta debe desarrollar hasta su perfección son diez: (i) generosidad (dāna), (ii) moralidad (sīla), (iii) renunciación (nekkhamma), (iv) sabiduría (paññā), (v) esfuerzo (viriya), (vi) paciencia (khanti), (vii) veracidad (sacca), (viii) determinación (adhitthāna), (ix) amor benevolente (mettā) y (x) ecuanimidad (upekkhā). Estas perfecciones deben ser desarrolladas por un periodo incalculable de tiempo para que el Bodhisatta pueda convertirse en Buddha. Es por esta razón que se denominan en pali “bodhi-sambhāra”, los constituyentes o requisitos para (alcanzar) la Iluminación. Solamente cuando estas virtudes han sido desarrolladas plenamente el Bodhisatta está en condiciones de alcanzar el estado de Buddha. La motivación del Bodhisatta en desarrollar las perfecciones es altruista, el deseo de ayudar y aliviar el sufrimiento de los demás. Es por ello que, por ejemplo, una acción de generosidad para que adquiera el rango de perfección debe satisfacer estas condiciones.

Entonces, en su existencia previa, el Bodhisatta renació como un deva en el plano Tusita. Su nombre allí era Sataketu o Santusita. Al final de su periodo de vida en el plano Tusita, el Bodhisatta muere y toma concepción en el vientre de la reina Māyā. La concepción del Bodhisatta en su última existencia tiene lugar durante el festival de verano.[7] La reina Māyā, cuya edad era de 55 años, participó en las actividades del festival durante los seis días antes de la luna llena y en el día de luna llena después de tomar los ocho preceptos, que incluye el precepto de abstención de actividad sexual, se retiró a su cámara real, se reclinó sobre su lecho, se durmió y tuvo un sueño. En este sueño la reina soñó que un elefante blanco después de circunvalar su cuerpo tres veces en sentido horario entró abriendo su vientre en el lado derecho. Mientras la reina estaba soñando esto el Bodhisatta murió en el plano Tusita y estando totalmente consciente entró en su vientre. En el preciso momento de la concepción la luna estaba en conjunción con la constelación de Uttarāsālha.

Con respecto a la concepción del Bodhisatta es interesante mencionar que aparentemente aquí no se obtienen las tres condiciones necesarias normales mencionadas en los textos canónicos para que exista la concepción (patisandhi) de un ser humano: (i) la unión de la madre y el padre, (ii) la estación de la madre y (iii) el ser que va a renacer impulsado por la fuerza del kamma. Si bien está fuera del alcance de este artículo entrar en más detalles acerca de esto, es importante señalar que hay otros casos mencionados en la literatura pali donde no se obtienen estas tres condiciones. Hechos maravillosos como éste[8] y muchos otros tipos de milagros ocurrieron no sólo en el momento de la concepción sino también en el nacimiento y a lo largo de la vida del Buddha.

La reina Māyā llevó al futuro Buddha en su vientre por exactamente diez meses lunares. Cuando el fin de este periodo estaba cerca ella quiso visitar a sus familiares en la ciudad de Devadaha. El rey consintió y después de las preparaciones necesarias la envió en un palanquín dorado cargado por mil cortesanos.

Entre las dos ciudades, Kapilavatthu y Devadaha, había un bosquecillo llamado Lumbini.[9] En esa temporada el bosquecillo estaba todo en flor, pájaros de diferentes colores revoloteaban y emitían melodiosos sonidos. Al ver ese inmenso esplendor, la reina sintió deseo de recrearse en ese lugar. Tan pronto que entró en el jardín, surgió en ella un deseo súbito de agarrar con su mano derecha la rama de un árbol Sāla.[10] En ese mismo momento surgieron los signos del parto inminente. Sus asistentes colocaron cortinas a su alrededor y se retiraron. Y en la postura de parada, de ella emergió el futuro Buddha. El Bodhisatta después dio siete pasos hacia el norte y pronunció las siguientes palabras: “Yo soy el supremo en el universo; yo soy el superior en el universo; yo soy el mejor en el universo; éste es mi último nacimiento; no hay nueva existencia”. Era el día de luna llena del mes de vesākha de año 623 A.E.C. Éste es el primer evento importante de la vida del Buddha que se celebra en Vesak.

El lugar del nacimiento del Bodhisatta fue visitado posteriormente por el emperador Asoka en el año 250 A.E.C, quien erigió un pilar que todavía está en pie y sin duda es el más antiguo e importante monumento de Lumbini. En la parte baja del pilar hay una inscripción en prácrito en alfabeto Brahmi que dice lo siguiente: “El querido de los dioses, el rey Piyadassi (Asoka), cuando habían pasado veinte años de su consagración, vino en persona y rindió homenaje al lugar donde el Buddha Sākyamuni nació. Él hizo erigir un pilar de piedra con una figura. Y porque el Señor nació aquí en el poblado de Lumbini, él lo ha exento de impuestos y ha fijado su contribución en un octavo (de su producción)”.

Excavaciones realizadas recientemente muy cerca de este pilar han revelado una plancha de piedra que se cree marca el lugar exacto del nacimiento del Buddha.

ILUMINACIÓN

Después de su nacimiento el príncipe Siddhattha, de acuerdo con su propio testimonio,[11] vivió delicadamente en el lujo de la realeza. Se casó con la princesa Yasodharā a los dieciséis años y hasta los veintinueve años vivió feliz. Sin embargo, cuando tuvo su primer encuentro con los mensajeros divinos de la vejez, enfermedad y muerte, sintió un profundo anhelo por encontrar una solución a estos problemas que siempre han aquejado a la humanidad. Por lo tanto, en la plenitud de su vida renunció al mundo, se cortó su cabello, vistió la túnica de los ascetas de la época y se retiró al bosque. Con diferentes maestros aprendió técnicas meditativas, se entregó a prácticas ascéticas durísimas todavía practicadas hoy en día en la India, ayunó, enflaqueció, pero no logró su objetivo. De esta manera pasaron seis años.

A la edad de 35 años, el día de luna llena del mes de vesākha, después de comer comida nutritiva a la orilla del río Nerañjara y de bañarse, el Bodhisatta se dirigió al árbol Bodhi, se sentó en posición de loto mirando hacia el oriente y entró en meditación profunda. Al final de la primera parte de la noche alcanzó el conocimiento de recordar sus existencias pasadas. Durante la segunda parte de la noche alcanzó el conocimiento de ver seres morir y renacer de acuerdo con sus acciones. Y al final de la noche realizó el conocimiento de la destrucción de las impurezas mentales y se convirtió en el Buddha, el Iluminado.

Las primeras palabras pronunciadas por el Buddha después de su Iluminación están registradas en el Dhammapada (v. 153-154): “Por innumerables existencias he andado en el samsāra buscando sin encontrar el constructor de esta casa. ¡Nacer una y otra vez es sufrimiento! ¡Constructor de la casa te he visto! No construirás de nuevo la casa. Todas tus vigas están rotas; el techo destruido. Mi mente ha alcanzado lo incondicionado. He logrado la extinción del deseo”.

El término pali “Buddha” tiene dos significados. El primer significado se refiere a aquel que descubre las Cuatro Nobles Verdades, sufrimiento (dukkha), origen del sufrimiento, cesación del sufrimiento y el sendero que conduce a la cesación del sufrimiento. Estas verdades siempre existen pero permanecen ocultas, impenetrables. Se requiere de un Buddha con su profunda sabiduría para poder descubrirlas. El segundo significado se refiere a aquel que hace descubrir a los demás las Cuatro Nobles Verdades. Una vez descubiertas las verdades por sí mismo, el Buddha ayuda a que los demás las descubran por sí mismos.

El Buddha fue un ser humano pero un ser humano extraordinario. Veamos aquí algunas de las cualidades del Buddha. Absoluta pureza: al erradicar las impurezas mentales en el momento de su Iluminación, el Buddha purifica completamente su mente. Esto significa que el Buddha no sentía odio u enojo aun cuando existían condiciones para ello. Omnisciencia: la habilidad de conocer todo. Junto con la omnisciencia el Buddha obtuvo dos clases de conocimientos, el conocimiento de la capacidad mental de las personas y el conocimiento de la disposición de las mismas. Mediante el primer conocimiento el Buddha podía saber acerca de las facultades mentales de una persona y si éstas estaban maduras para alcanzar la iluminación. Por medio del segundo conocimiento el Buddha conocía si una persona tenía inclinación hacia la codicia, el odio, el deseo, etc. Con estos dos conocimientos el Buddha podía enseñar de una manera muy efectiva. Infinita compasión: la compasión del Buddha era para todos los seres sin excepción. La compasión abarcaba a todos los seres, fueran humanos o no, fueran sus seguidores o no. Se dice que el Buddha tenía la misma disposición mental hacia su hijo Rāhula que hacia Devadatta que intentó asesinarlo. Como se mencionó anteriormente la aspiración de convertirse en Buddha está motivada en el deseo de ayudar a los seres a liberarse del sufrimiento.

Una de las cualidades del Buddha que se mencionan frecuentemente en las fórmulas tradicionales es la de maestro de dioses y humanos. Hay discursos como el Mangala Sutta, el Discurso de las Bendiciones, donde un dios le hace preguntas al Buddha. Si bien es cierto que el Buddha fue un ser humano, vivió como ser humano y murió como tal, Él era el mejor de todos de los seres en el universo.

La Iluminación es el segundo evento que se celebra en Vesak. De los tres eventos éste es el más importante, porque si no hubiera existido la Iluminación no existiría ni el Buddha ni su enseñanza ni la comunidad monástica.

El lugar donde el Buddha alcanzó la Iluminación se denomina actualmente Bodh Gaya y está localizado en el estado de Bihar, India. El principal monumento aquí es el templo Mahabodhi construido en arenisca de 52 metros de altura. A un lado del templo se encuentra el trono de la victoria o trono invencible (aparājita-pallanka), el lugar debajo del árbol Bodhi donde el Señor Buddha alcanzó la Suprema Iluminación. Alrededor del templo principal se encuentran identificados los distintos lugares donde el Buddha pasó cada una de las siete semanas después de la Iluminación. Bodh Gaya es el principal y más sagrado centro de peregrinaje en el mundo buddhista y es visitado cada año por miles de peregrinos y visitantes de todo el mundo.

Dos meses después de su Iluminación el Buddha impartió su primer discurso a un grupo de cinco ascetas y de esta manera puso en movimiento su enseñanza en el mundo. El nombre del primer discurso en pali es Dhammacakkappavattana Sutta, el Discurso de la Puesta en Movimiento de la Rueda de la Doctrina. Aquí el Dhamma, la enseñanza del Buddha, se compara con una rueda que una vez puesta en movimiento no puede ser detenida por nadie en el universo. Precisamente la rueda con ocho rayos, que representan el Camino Medio o el Noble Óctuple Sendero, es uno de los símbolos más antiguos e importantes del buddhismo. En el primer discurso el Buddha expone por primera vez su descubrimiento: la Cuatro Nobles Verdades.

A partir de entonces, el Dhamma se expandió rápidamente e innumerables seres se beneficiaron del mismo. Con la posterior constitución del Sangha, la comunidad monástica, quedó formado el Triple Refugio, la guía infalible de todos los buddhistas.

MUERTE

El Buddha muere a la edad de 80 años el día de luna llena del mes de vesākha. Poco antes de su muerte el Buddha da instrucciones a la comunidad monástica de que las reglas de disciplina (Vinaya) y la enseñanza (Dhamma) después de su muerte serán el Maestro. El Buddha no nombra a un sucesor suyo. Por esto en el Buddhismo Theravada no existe una autoridad máxima aparte de las reglas de disciplina y la enseñanza.

Al Buddha se le prepara un lecho entre dos árboles Sāla. Allí se acostó sobre su lado derecho con su cabeza hacia el norte. Un asceta de nombre Subhadda se enteró de la noticia de que el Buddha moriría esa misma noche. Subhadda pertenecía a otra religión pero tenía dudas, que pensó solamente el Buddha podía disipar. Él iba a ser la última persona en recibir la enseñanza personal del Buddha.

Cerca de la medianoche Subhadda llegó corriendo a ver el Buddha. Sin embargo, Ānanda, el discípulo que atendía al Buddha, le negó el permiso. El Buddha, quien se encontraba muy cerca, al escuchar la discusión intervino e hizo que Ānanda autorizara a Subhada para verlo. Después de las cortesías del caso, Subhada le preguntó al Buddha si existían santos en otros sistemas religiosos; él se refería a los seis sistemas religiosos contemporáneos fuera del buddhismo. El Buddha no respondió directamente a esta pregunta porque podría haber ofendido las creencias de Subhadda y predisponerlo desfavorablemente a recibir la enseñanza. La respuesta del Buddha fue realmente muy sabia: “Si en cualquier doctrina religiosa está ausente el Noble Óctuple Sendero no es posible encontrar santos. En mi doctrina religiosa existe el Noble Óctuple Sendero y hay santos”.[12] Subhadda después de recibir la enseñanza del Buddha practicó el Dhamma y se convirtió en un santo (Arahant).

Con esto el Buddha estaba cerrando el ciclo de sus 45 años de enseñanzas; estaba cerrando el ciclo de su enseñanza personal que había comenzado con su primer discurso, exactamente con el mismo tópico: El Noble Óctuple Sendero. Después le correspondería a la comunidad monástica continuar con su misión.

Poco después el Buddha moriría, pero no antes de decir sus últimas palabras: “Ahora, monjes, os digo ‘todos los fenómenos condicionados están sujetos al cesar’, afanaos con diligencia”. Con su muerte el Buddha realiza el Parinibbāna, que es el Nibbāna de los agregados. La muerte del Buddha es el tercer evento que se celebra en Vesak.

Tres meses después de su muerte sus discípulos inmediatos se reunieron cerca de la ciudad de Rājagaha (actualmente Rajgir) y celebraron el Primer Concilio Buddhista. En este concilio los quinientos Arahants reunidos juntaron, examinaron, clasificaron y registraron oralmente las enseñanzas de Buddha. Las enseñanzas que disponemos actualmente vienen de esta trasmisión sin interrupción, primero oral y después escrita, que tuvo su comienzo en el Primer Concilio Buddhista hace ya más de 2500 años.

El Buddha murió en Kusināra, actualmente denominada Kushinagar en el estado de Uttar Pradesh, India. El lugar exacto de su muerte está marcado por una estupa circular con cúpula. Al frente, a pocos metros de la misma, se encuentra un templo que aloja una estatua de gran antigüedad construida en piedra de más de 6 metros de longitud del Buddha reclinado, indicando la postura en que murió.

Si a los tres lugares ya mencionados, nacimiento en Lumbini, iluminación en Bodh Gaya y muerte en Kusināra, agregamos el lugar donde el Buddha impartió su primer discurso, el Parque de los Ciervos, cerca de Varanasi, tenemos completos los cuatro lugares sagrados del buddhismo. Los cuarto lugares sagrados del buddhismo se denominan en pali “catu-samvejanīya-tthānāni”, los cuatro lugares que hacen surgir emoción. Con respecto a estos cuatro lugares el Buddha dice lo siguiente: “Ānanda, hay cuatro lugares dignos de ser vistos, capaces de hacer surgir emoción en el creyente. ¿Cuáles son estos cuatro? ‘Aquí el Tathāgata nació’. Ānanda, este lugar es digno de ser visto, capaz de hacer surgir emoción en el creyente. ‘Aquí el Tathāgata realizó la suprema Iluminación’. Ānanda, este lugar es digno de ser visto, capaz de hacer surgir emoción en el creyente. ‘Aquí el Tathāgata puso en movimiento la rueda de la doctrina’. Ānanda, este lugar es digno de ser visto, capaz de hacer surgir emoción en el creyente. ‘Aquí el Tathāgata alcanzó el elemento final de Nibbāna’. Ānanda, este lugar es digno de ser visto, capaz de hacer surgir emoción en el creyente. Y, Ānanda, monjes y monjas, laicos y laicas creyentes vendrán a estos lugares. Y cualquiera que muera con un corazón contento mientras realiza el peregrinaje a estos sitios, después de su muerte, renacerá en el mundo celestial, en un destino feliz” (Mahāparinibbāna Sutta §202).

SIGNIFICACIÓN DEL VESAK

Cada año en la celebración de Vesak, además de rendir homenaje a este ser de profunda sabiduría y gran compasión, ésta es una excelente ocasión para reafirmar nuestro compromiso con la práctica de su enseñanza tan relevante hoy día como lo fue en el pasado.

Por medio de la práctica del Noble Óctuple Sendero cada uno nosotros podemos actualizar día a día en nosotros mismos la imperecedera enseñanza del Buddha. El Noble Óctuple Sendero es el camino medio, el camino de moderación recomendado por el Buddha. Éste consiste en los siguientes componentes: (i) Recto Entendimiento, (ii) Recto Pensamiento, (iii) Recto Lenguaje, (iv) Recta Acción, (v) Recto Modo de Vida, (vi) Recto Esfuerzo, (vii) Recta Atención y (viii) Recta Concentración. Estos ocho componentes se dividen en tres grupos los cuales representan las etapas de la práctica: (i) moralidad, (ii) concentración y (iii) sabiduría. El propósito de la práctica del Dhamma es la purificación de la mente de las impurezas mentales.

Las impurezas son estados mentales insanos que perturban nuestras mentes y muchas veces nos motivan a realizar malas acciones por medio del cuerpo y el lenguaje. Ejemplos de impurezas mentales son el odio, el resentimiento, la aversión, el apego, el deseo, el miedo, la depresión, la envidia, la avaricia, la preocupación, etc. Por ejemplo, el odio es una impureza mental que puede surgir en nuestras mentes cuando se dan determinadas circunstancias. El odio no está siempre presente en nuestras mentes. Éste surge solamente en ciertas ocasiones. Cuando el odio no está presente se dice que existe en estado latente. Cuando éste surge tenemos el estado de manifestación. Y cuando motivados por el odio realizamos acciones incorrectas por medio del cuerpo, como matar o dañar seres vivientes, y del lenguaje, como insultar o usar lenguaje incorrecto, éste es el estado de transgresión. Para todas las impurezas mentales existen esto tres niveles. Para trabajar con estos tres niveles de las impurezas mentales existen tres etapas en el Noble Óctuple Sendero.

La primera etapa, la moralidad, consiste en tres componentes, Recto Lenguaje, Recta Acción y Recto Modo de Vida. La moralidad es la etapa básica, el primer escalón en la práctica de la enseñanza del Buddha. Por medio de la moralidad controlamos el estado de transgresión de las impurezas, es decir controlamos nuestras acciones verbales y corporales. En el buddhismo cuando las personas laicas toman y observan los Cinco Preceptos, ellos o ellas no están haciendo nada malo por medio del cuerpo y lenguaje y por lo tanto se dice que están evitando el estado de transgresión. Los Cinco Preceptos son la (i) abstención de matar seres vivientes, (ii) la abstención de tomar lo que no ha sido dado (robar), (iii) la abstención de conducta sexual ilícita, (iv) la abstención de mentir y de lenguaje incorrecto y (v) la abstención de consumir alcohol, drogas e intoxicantes. Estos preceptos en el buddhismo son considerados reglas universales de conducta.

Observando los Cinco Preceptos estamos cumpliendo con la etapa de moralidad del Noble Óctuple Sendero y al nivel de impurezas mentales estamos controlando el estado de transgresión. Esto significa que en el ámbito social estamos contribuyendo a construir una sociedad mejor, más segura. El Buddha dice en los discursos que los Cinco Preceptos constituyen una gran acción de generosidad. Esto significa que observando los preceptos, al no hacer mal o daño, estamos dando seguridad, estamos protegiendo a los demás. Todos aquellos que anhelan por una sociedad mejor, más segura, deberían ver en los preceptos un instrumento para lograr ese objetivo.

Además de la importancia de los preceptos en el ámbito social, existe una dimensión espiritual. Cuando una persona observa los preceptos, él o ella tiene una mente sin sentido de culpa, sin remordimiento, sin preocupación. El remordimiento o el sentido de culpa o la preocupación –estados mentales insanos de acuerdo con la enseñanza del Buddha– tienen a menudo su origen en las transgresiones de los preceptos. Entonces, una persona que tiene una conducta moral pura, que observa los preceptos, al estar estos estados ausentes de la mente, tiene una conciencia tranquila. Y una consciencia tranquila es importante para poder practicar las otras dos etapas del Noble Óctuple Sendero.

La segunda etapa del Noble Óctuple Sendero consiste en tres componentes, Recto Esfuerzo, Recta Atención y Recta Concentración. Por medio de esta etapa es posible trabajar con el estado de manifestación de las impurezas mentales. En el mejor de los casos es posible evitar que las impurezas mentales se manifiesten en la mente. De lo contrario es posible eliminar las impurezas poco tiempo después que éstas se han manifestado, evitando de esta forma que las mismas hagan estragos en la mente. Esta etapa es puramente mental y es parte del desarrollo de la mente. Para el desarrollo de la mente existe en el buddhismo una gran variedad de técnicas de meditación.

La tercera etapa, la etapa final del Noble Óctuple Sendero está formada por el Recto Entendimiento y Recto Pensamiento. Hay diferentes niveles de Recto Entendimiento. En su primer nivel, el Recto Entendimiento significa la aceptación de la ley de causa y efecto, la denominada Ley del Kamma (Karma en sánscrito). De acuerdo con esta ley uno es propietario de sus acciones; las buenas acciones dan buenos frutos mientras que las malas acciones dan malos frutos. Aceptar y actuar en conformidad con esta ley es un requerimiento básico para la práctica de la enseñanza del Buddha. El un nivel más profundo, que requiere del desarrollo meditativo, el Recto Entendimiento significa ver las características universales de los fenómenos, impermanencia, insatisfactoriedad e insubstancialidad. Finalmente el Recto Entendimiento significa comprender las Cuatro Nobles Verdades. El otro componente, el Recto Pensamiento significa pensamientos de renunciación, ausencia de crueldad y ausencia de mala voluntad. Por medio de esta tercera etapa es posible erradicar completamente las impurezas mentales en su estado latente. Cuando esto se logra se dice que se ha alcanzado la purificación de la mente. Con la purificación de la mente se logra la cesación del sufrimiento.

Como se puede ver mediante la práctica del Noble Óctuple Sendero cada uno de nosotros, además de ir caminado por la senda que nos conduce al fin del sufrimiento, estamos contribuyendo a construir un mundo, donde, siguiendo las enseñanzas del Buddha, se conquiste el odio con el amor, el mal con el bien, la mezquindad con la generosidad y la mentira con la verdad.

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* Bhikkhu Nandisena. Este artículo fue publicado en la revista Tiempo Presente, verano 2001, año 10, número 36. La fuente usada es “Times New Roman” que contiene algunas de las marcas diacríticas de la Lengua Pali; las demás marcas diacríticas no disponibles en esta fuente han sido reemplazadas con letras normales. Este material puede ser reproducido para uso personal, puede ser distribuido sólo en forma gratuita. ©CMBT 2001. Última revisión lunes 2 de julio de 2001. Fondo Dhamnma Dana.

Notas

[1] Assalāyana Sutta, Majjhima Nikāya,  ii 354.

[2] Cita tomada y traducida del artículo aparecido en el periódico británico The Sunday Times el 14 de mayo 2000 con el título UN Seeks Peace and Observes Vesak  (La ONU Busca la Paz y Observa Vesak) por Thalif Deen.

[3] Palabras tomadas del discurso del Venerable Bhikkhu Bodhi traducidas por Bhikkhu Thitapuñño. El texto completo del discurso en español se puede encontrar en http://www.cmbt.org/fdd/vesakonu.htm

[5] El Nidāna-kathā está dividido en tres partes: (i) la exposición distante (dūre nidāna-kathā), que relata los incidentes del Bodhisatta desde que realiza la aspiración a los pies del Buddha Dīpankāra hasta que renace en el plano Tusita en su existencia anterior a Siddhattha Gotama; (ii) la exposición cercana (avidūre nidāna-kathā), desde su permanencia en Tusita hasta que alcanza el estado de omnisciencia, la Iluminación, debajo del árbol Bodhi; (iii) la exposición próxima (santike nidāna-kathā), desde la Iluminación hasta el Parinibbāna del Buddha.

[6] Otros ejemplos: en el Acchariya-Abbhuta Sutta, Majjhima Nikāya iii 159-165, el Buddha describe a Ānanda los eventos maravillosos que ocurrieron con relación a la concepción y nacimiento del Bodhisatta. En el Mahāpadāna Sutta, Dīgha Nikāya ii 1-46, no sólo se repiten estos eventos sino también el Buddha menciona a siete Buddhas anteriores a Él.

[7]  Esto es el festival de Uttarāsālhā, julio-agosto.

[8] El estudioso buddhista G. P. Malalasekera en su Dictionary of Pāli Proprer Names  vol. ii p. 299 sugiere que este caso podría denominarse partenogenético. El Diccionario de la Real Academia Española en su vigésima edición define partenogénesis como “el modo de reproducción de algunos animales y plantas, que consiste en la formación de un nuevo ser por división reiterada de células sexuales femeninas que no se han unido previamente con gametos masculinos”.

[9] En los textos palis se escribe “lumbinī”.

[10] El árbol Shorea Robusta.

[11] Véase Sukhumāla Sutta, Anguttara Nikāya i 143.

[12] He aquí parafraseado la famosa respuesta del Buddha a Subhadda. Toda la historia del encuentro de Subhadda y el Buddha se puede encontrar en el Mahāparinibbāna Sutta, Dīgha Nikāya ii 123-126.

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